Nosotros

MISIÓN

La misión del CeDIn, como escuela laboratorio de preescolar a cuarto año, es proveer una educación humanista, de excelencia, sensible a los cambios en el mundo, que prepare para la vida universitaria, propenda al desarrollo integral del individuo, y brinde un espacio de práctica e investigación para los estudiantes de educación y profesiones relacionadas a la conducta.

El proceso educativo está enmarcado por los valores universales cristianos-ecuménicos; el desarrollo de competencias de conocimiento; la integración de las bellas artes, la tecnología y los deportes, y el fomento de una Cultura de Paz.

CREENCIAS

Creemos que:

  1. La educación se fundamenta en principios humanistas.
  2. Los valores universales y cristianos ecuménicos son parte del desarrollo integral del estudiante.
  3. Con el desarrollo de una Cultura de Paz se logra el respeto a la dignidad humana y la convivencia democrática.
  4. Los procesos de diálogo y mediación promueven reflexión hacia la solución de conflictos.
  5. El respeto a la diversidad fortalece la capacidad de vivir en comunidad.
  6. El cuidado del ambiente es un deber ciudadano.
  7. El conocimiento se construye a partir de la actividad, exploración e interacción con el ambiente social y físico.
  8. Las prácticas educativas apropiadas son base para la enseñanza.
  9. La integración de los componentes curriculares fomenta la educación holística.
  10. La creatividad fomenta originalidad e innovación.
  11. Una facultad comprometida y altamente preparada es importante para el logro de los objetivos.
  12. La educación es una responsabilidad compartida entre la escuela y la familia
  13. Es importante colaborar con la comunidad y valorarla.
  14. El dominio de los procesos lectores y de redacción tanto en español como inglés son esenciales para el desarrollo de estudiantes competentes.
  15. Las bellas artes, el deporte y las actividades extracurriculares fortalecen las inteligencias múltiples y el liderazgo estudiantil.
  16. El uso responsable de las nuevas tecnologías de la información y comunicación permite al estudiante ser miembro activo en la sociedad cambiante.
  17. La integración con la vida universitaria le brinda al estudiante una perspectiva amplia respecto a su vida profesional futura.
  18. La escuela es escenario de experiencias clínicas y de investigación educativa.

 

FILOSOFÍA

El CeDIn tiene una filosofía educativa humanista con enfoque constructivista, dirigida al desarrollo integral del estudiante dentro del marco de valores cristianos ecuménicos y Cultura de Paz. Se atienden los procesos cognoscitivos de pensamiento, haciendo uso de prácticas apropiadas de enseñanza.

El desarrollo de los procesos educativos en nuestra escuela está fundamentado en la perspectiva filosófica humanista. Mediante este enfoque se destaca la finalidad de desarrollo y plenitud en cada ser humano. Desde el punto de vista educativo, el estudiante es centro del proceso; es un ente pensante que explora, investiga, soluciona problemas y toma decisiones. Se exalta su vocación ontológica de ser más, de ser mejor. Su fin es realizarse.

El estudiante se desarrolla en un tiempo y espacio particular, y con la capacidad de reconocer las tareas necesarias para transformar su mundo. Es además un ser social cuyo desarrollo está mediatizado por la cultura de la comunidad a la cual pertenece. Se exalta su capacidad para entender, criticar y llevar a cabo actos concretos de creación y solidaridad mediante el pensamiento y la acción. El potencial de cada estudiante se atiende tomando en cuenta que representa una historia única e irrepetible, pero que a su vez comparte con el resto de la humanidad el ser inacabado, potencial, histórico y social que le caracteriza por ser persona. (Freire, 1970).

La escuela es un medio para la humanización del estudiante, un espacio donde se afirma su creatividad, su capacidad de transformar la realidad, y su desarrollo pleno (físico, emocional, social, cognoscitivo, estético, espiritual). La educación humanista, liberadora, se da entre sujetos que dialogan, que se respetan, en una búsqueda mutua de conocimiento.

En el CeDIn, la perspectiva humanista se complementa con el constructivismo. El conocimiento no es algo que se posee; es algo que se va construyendo y se descubre con otros. Los niños construyen su propio conocimiento físico, social-convencional y lógico-matemático, tanto a partir de la actividad y exploración espontánea (Piaget, 1977), como a través de la interacción que se da en el proceso de enseñanza y aprendizaje (Vygotsky, 1978). Nadie se educa sólo; los seres humanos se educan entre sí, mediatizados por el mundo (Freire, 1970). Los procesos cognoscitivos dentro de esta perspectiva son primordiales, por lo que se da atención al desarrollo de destrezas de pensamiento, (Bloom en Anderson y Krathwohl, 2001), al procesamiento de información y la solución de problemas (Piaget, 1977), y al aprendizaje significativo (Ausubel, 1963) como medios para la construcción de esquemas conceptuales y habilidades.

Este proceso de construcción se apoya con el uso de estrategias integradoras y pertinentes. Entre éstas, el ambiente físico de los salones y los viajes de campo que fomentan la exploración y la interacción; la integración de diversas disciplinas y campos de conocimiento; las oportunidades de investigar; la atención a la lectura y escritura críticas; el avalúo continuo del aprendizaje; y el uso de nuevas y diversas tecnologías de la información y comunicación, son todos elementos vitales.

A través de estos elementos, el programa del CeDIn se dirige a atender las necesidades de los niños y jóvenes adolescentes en desarrollo y a proveer experiencias educativas variadas, pertinentes y estimuladoras. Partiendo de la visión humanista cognoscitiva, se utilizan prácticas educativas apropiadas, fundamentadas en principios de desarrollo y aprendizaje. Estos principios han sido establecidos por asociaciones profesionales tales como la NAEYC [Nacional Association for the Education of Young Children] (1996).

En el CeDIn aspiramos a formar un ser humano que, a partir de sus experiencias educativas, sepa aprender a aprender, sea autosuficiente y emprendedor, sepa manejar el conflicto de forma civilizada, sea un ciudadano solidario con los desventajados, de comportamiento ético y valores sólidos, se enfoque en sus metas personales y profesionales, y sea capaz de ser feliz.

Para alcanzar esta meta, el maestro del CeDIn es promotor del potencial humano y modela la visión humanista reflejada en cada uno de estos principios. Facilita el desarrollo despertando en los estudiantes la curiosidad y el deseo de aprender, y utiliza estrategias innovadoras tales como la integración curricular para fomentar la investigación, el diálogo, la acción y la colaboración. Es un profesional que demuestra respeto profundo hacia el estudiante, y rigor intelectual ante el potencial de cada individuo.

La escuela privilegia el manejo del conflicto mediante la reflexión y el diálogo, así como la construcción de una comunidad de aprendizaje donde los maestros, el personal de apoyo y las familias propician el desarrollo de los estudiantes. Se fomenta la participación de los padres en actividades voluntarias, y se les brinda apoyo para fortalecer sus competencias como educadores primarios de sus hijos.

En el CeDIn se cumple con la función social de educar partiendo del respeto a la dignidad humana. Nuestra convivencia escolar se nutre de principios que constituyen la Cultura de Paz, y de valores universales, cristianos-ecuménicos que en conjunto se presentan como ejes transversales de la experiencia de aprendizaje y del currículo de la escuela. Nuestro lema escolar, adoptado del “Manifiesto 2000” de la UNESCO, reafirma este compromiso. Al expresar diariamente que Respetamos todas las vidas, Rechazamos la violencia, Liberamos nuestra generosidad, Escuchamos para comprendernos, Preservamos el planeta y Reinventamos la solidaridad, se fomenta y declara un compromiso firme con la construcción de espacios de paz y de relaciones humanas armoniosas.

 

CURRÍCULO

Fundamentado en los principios de desarrollo y aprendizaje, el currículo de la escuela tiene como finalidad contribuir al desarrollo de todas las potencialidades de los estudiantes. Esto es, se brinda una formación integral que permita el pleno desarrollo de los estudiantes y su desenvolvimiento en un mundo de continuo cambio. De esta manera, se espera que puedan construir su proyecto de vida como ciudadanos útiles y que contribuyan al desarrollo de su entorno social y ambiental, situándose como personas que respondan con soluciones a las situaciones que enfrenten a lo largo de su vida.

Se utiliza un enfoque constructivista donde el conocimiento se construye a partir de:

  • la actividad y exploración espontánea
  • la manipulación de diversos materiales
  • la solución de problemas y la experimentación
  • la interacción social con otros y con el ambiente

Se estudian temas de interés para los estudiantes, promoviendo la integración curricular de las diferentes disciplinas. La enseñanza de la lectura y la escritura se desarrolla de forma integrada a la construcción general del conocimiento.

Las experiencias se articulan con las bellas artes y con la educación corporal y se considera el juego como parte esencial del aprendizaje. Las aulas son centros de aprendizaje, con variedad de materiales de lectura y manipulativos.

Se realiza trabajo colaborativo en mesas y también se dispone de espacios para el trabajo individual.

Los grupos están a cargo de maestros certificados altamente cualificados. Al ser Escuela Laboratorio, participan maestros practicantes y estudiantes universitarios de las experiencias educativas en el ambiente escolar.

Se utiliza la tecnología y diversas fuentes de información para facilitar el proceso de aprendizaje, para aprender a aprender en lugar de meramente memorizar.

La educación ambiental se desarrolla a través de todos los niveles, mediante los clubes ambientales, el huerto escolar y el mariposario.

La empatía se cultiva mediante el servicio y la cooperación. La Capilla ofrece un espacio para la reflexión y el diálogo, desde una perspectiva cristo-céntrica, respondiendo a los valores de la Universidad Interamericana, de una forma ecuménica y no sectaria.